Tendinitis: qué es, síntomas, causas y tratamiento con fisioterapia

Tendinitis en la rodilla

14 Ago, 2026

Dolor localizado en un tendón que aparece al iniciar el movimiento, rigidez por las mañanas, molestia que no mejora aunque lleves semanas de reposo. La tendinitis es una de las lesiones más frecuentes del aparato locomotor y también una de las peor tratadas: el consejo clásico de «descansa y toma un antiinflamatorio» es, en la mayoría de los casos, justo lo contrario de lo que el tendón necesita. Nuestro equipo de fisioterapia en Las Rozas, Las Matas (Madrid) explica qué es realmente la tendinitis, por qué se cronifica y cuál es el tratamiento con mayor evidencia científica.

¿Qué es la tendinitis?

La tendinitis es la lesión de un tendón, la estructura fibrosa que une el músculo al hueso y transmite la fuerza muscular al esqueleto. Cuando un tendón se somete a una carga superior a la que está preparado para tolerar, de forma brusca o de forma repetida en el tiempo, se producen microlesiones en sus fibras que generan dolor, pérdida de función y, con frecuencia, rigidez.

Aunque el término «tendinitis» es el más utilizado popularmente, en muchos casos (especialmente los que llevan tiempo de evolución) los estudios microscópicos no muestran inflamación clásica, sino un deterioro degenerativo de las fibras. Por eso los profesionales hablan de tendinopatía, un término más preciso que engloba tanto los procesos agudos como los degenerativos crónicos.

Un error muy extendido: la tendinitis no es una lesión exclusiva de deportistas. Pasar horas frente al ordenador, manejar herramientas, sostener el móvil, mantener posturas forzadas o simplemente retomar la actividad física tras un parón prolongado son causas tan habituales como el deporte. Cualquier persona puede desarrollarla.

Tendinitis vs. tendinosis: la diferencia que cambia el tratamiento

Es la distinción más importante y la que la mayoría de los artículos pasa por alto, porque determina completamente el enfoque terapéutico:

TendinitisTendinosis
Qué ocurre en el tendónProceso inflamatorio agudoDegeneración crónica de las fibras de colágeno, sin inflamación activa
Tiempo de evoluciónDías o pocas semanasMeses. Es la evolución habitual de una tendinitis mal tratada
Respuesta a los antiinflamatoriosAlivio parcial del dolorPrácticamente nula: no hay inflamación que reducir
Respuesta al fríoÚtil en las primeras 48-72 horasPoco eficaz. El calor y el ejercicio son más adecuados
Tratamiento principalControl del dolor y reposo relativo inicial + carga progresivaEjercicio excéntrico progresivo para estimular la regeneración del colágeno
PronósticoBueno: 4-8 semanas con tratamiento adecuadoMás lento: de 2 a 6 meses de trabajo progresivo

Tipos de tendinitis más frecuentes

TipoLocalizaciónCausa habitual
Tendinitis rotulianaRodilla (tendón rotuliano)Saltos repetitivos, running, fútbol, baloncesto
Tendinitis aquíleaParte posterior del talónAumento brusco del entrenamiento, gemelos acortados, calzado inadecuado
Epicondilitis (codo de tenista)Cara lateral del codoMovimientos repetitivos de muñeca y antebrazo, trabajo manual, raqueta
Tendinitis del manguito rotadorHombroMovimientos repetidos por encima de la cabeza, natación, pintura
Tendinitis del tibial posteriorCara interna del tobilloPie plano, pronación excesiva, sobrecarga. Puede confundirse con fascitis plantar
Tendinitis de los glúteosLateral de la caderaDebilidad del glúteo medio. Puede confundirse con trocanteritis

Síntomas: cómo reconocer una tendinitis

Dolor localizado en el trayecto del tendón. Característicamente aparece al iniciar el movimiento, mejora con el calentamiento y vuelve a empeorar tras el esfuerzo o al día siguiente. Este patrón «duele-mejora-vuelve a doler» es muy típico de la tendinopatía.

  • Rigidez matutina. El tendón se nota rígido y doloroso al levantarse o tras períodos prolongados de inactividad. Suele ceder con el movimiento.
  • Sensibilidad a la palpación. La zona duele al presionar directamente sobre el tendón o su inserción en el hueso.
  • Inflamación y calor local. Presente en fases agudas, ausente en las tendinosis crónicas.
  • Pérdida de fuerza o de rango de movimiento. En casos más avanzados el dolor limita la función, dificultando actividades cotidianas o deportivas.
Acude a valoración médica urgente si: el dolor aparece de forma repentina y muy intensa tras un esfuerzo máximo, escuchas o notas un chasquido en el momento de la lesión, o pierdes de golpe la capacidad de mover la articulación. Puede tratarse de una rotura tendinosa parcial o total, que requiere una valoración distinta e inmediata.

Causas y factores de riesgo

Sobrecarga y aumento brusco de la carga

Es la causa más frecuente. Incrementar de golpe el volumen o la intensidad del entrenamiento sin una progresión adecuada somete al tendón a más carga de la que puede tolerar. Ocurre igualmente en personas que retoman la actividad tras un período de inactividad.

Movimientos repetitivos

Tanto en el deporte como en el trabajo, los gestos repetidos sin descanso suficiente fatigan el tendón y acumulan microlesiones que no llegan a repararse.

Alteraciones biomecánicas

Una pisada incorrecta, una desalineación de rodilla o cadera o un desequilibrio muscular pueden sobrecargar de forma crónica determinados tendones. El estudio biomecánico de la pisada es clave para identificar estas alteraciones y evitar que la lesión se cronifique. De hecho, muchas tendinitis de rodilla, cadera y zona lumbar están relacionadas con compensaciones posturales que también pueden generar dolor lumbar. Por eso en Salud Butragueño realizamos siempre una valoración global del movimiento, no solo del punto donde duele.

Factores individuales

La edad —los tendones pierden elasticidad y capacidad de reparación con los años—, la falta de calentamiento, el calzado inadecuado, el exceso de peso y enfermedades como la diabetes o la artritis reumatoide aumentan el riesgo de tendinopatía.

El factor que casi nadie menciona: estrés y sueño

El descanso insuficiente y el estrés sostenido reducen la capacidad de reparación del tejido conectivo y aumentan la percepción del dolor. En tendinopatías que se cronifican sin causa mecánica clara, revisar la calidad del sueño y el nivel de ansiedad o estrés puede ser tan relevante como el propio programa de ejercicios. El dolor persistente y la salud emocional se retroalimentan en ambas direcciones.

Tratamiento de la tendinitis

Fisioterapia: el pilar del tratamiento

La fisioterapia es el tratamiento de elección. Un programa bien diseñado se adapta a la fase de la lesión:

  • Fase aguda: el objetivo es controlar el dolor. Reposo relativo (nunca absoluto), frío local, terapia manual para descargar la musculatura asociada y, si procede, electroterapia o ultrasonidos. Cuando hay edema o hinchazón importante en la zona, el drenaje linfático puede acelerar su reducción.
  • Fase subaguda y crónica: el ejercicio excéntrico es el tratamiento con mayor respaldo científico para las tendinopatías. Consiste en cargar el tendón de forma progresiva y controlada para estimular la reorganización de las fibras de colágeno. Combinado con trabajo de fuerza global y corrección biomecánica, ofrece los mejores resultados a largo plazo.

Punción seca

En tendinopatías con puntos gatillo activos en la musculatura asociada o en casos crónicos resistentes al tratamiento convencional, la punción seca es una herramienta muy eficaz para liberar la tensión del tejido y acelerar la recuperación.

Terapia manual y movilización

Las técnicas sobre la musculatura adyacente, el trabajo fascial y la movilización articular mejoran la circulación local, reducen la tensión sobre el tendón y restauran el patrón de movimiento normal.

Tratamiento farmacológico

Los antiinflamatorios pueden aliviar el dolor en fases agudas, pero no aceleran la curación del tendón y no deben usarse de forma prolongada. Las infiltraciones de corticoides reducen el dolor a corto plazo, pero su uso repetido debilita el tejido tendinoso y empeora el pronóstico a medio plazo.

El papel de la alimentación

Aunque no sustituye al tratamiento fisioterápico, un patrón alimentario de tipo dieta antiinflamatoria (rico en pescado azul, aceite de oliva, frutas, verduras y bajo en ultraprocesados) favorece el entorno metabólico en el que el tendón se repara. Un aporte proteico adecuado también es relevante para la síntesis de colágeno, especialmente en personas mayores o deportistas con cargas altas.

El reposo absoluto no cura la tendinitis. Es probablemente el error más extendido. Los tendones necesitan carga progresiva y controlada para regenerarse: sin estímulo mecánico, el tejido se debilita y la lesión se cronifica. Una fisioterapia bien orientada es mucho más eficaz que el reposo prolongado.

Tendinitis en el codo

¿Cuánto tarda en curarse una tendinitis?

SituaciónTiempo estimado de duración
Tendinitis aguda tratada de forma precoz2-4 semanas
Tendinitis aguda con varias semanas de evolución4-8 semanas
Tendinosis (proceso ya degenerativo)2-6 meses de trabajo progresivo
Tendinopatía crónica con factores biomecánicos no corregidosVariable: sin corregir la causa, el riesgo de recaída es alto

La variable que más influye en el pronóstico no es la gravedad inicial, sino cuánto tiempo se ha dejado pasar antes de iniciar el tratamiento adecuado.

Prevención: cómo evitar que vuelva

  • Superada la lesión, evitar recaídas depende de cuatro claves: progresión gradual de la carga, calentamiento adecuado antes del ejercicio, trabajo regular de fuerza y flexibilidad, y corrección de los factores biomecánicos que originaron el problema.
  • En personas con alteraciones de la pisada, las plantillas ortopédicas personalizadas son un complemento muy útil para descargar los tendones del pie y el tobillo (puedes ampliar información sobre sus beneficios y posibles efectos secundarios). En el caso concreto del tendón de Aquiles y el tibial posterior, corregir la pisada previene además la aparición de fascitis plantar, patología frecuentemente asociada.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en curarse una tendinitis?

Una tendinitis aguda tratada de forma precoz suele resolverse en 2-4 semanas. Si ya lleva semanas de evolución, entre 4 y 8 semanas. Cuando ha evolucionado a tendinosis, proceso degenerativo, el tratamiento puede requerir de 2 a 6 meses. El factor que más influye en el plazo es el tiempo transcurrido antes de empezar el tratamiento adecuado.

¿La tendinitis tiene cura?

Sí, cuando se trata correctamente y a tiempo. La clave está en intervenir desde los primeros síntomas y, sobre todo, en corregir la causa que la originó. Una tendinitis ignorada puede cronificarse y transformarse en tendinosis, mucho más lenta de revertir, pero incluso en esos casos la recuperación es posible con un programa de carga progresiva bien diseñado.

¿Frío o calor para la tendinitis?

En la fase aguda (primeras 48-72 horas, con inflamación activa) el frío es más adecuado. En fases subagudas y crónicas, donde ya no hay inflamación real, el calor ayuda a relajar la musculatura adyacente y prepara el tejido para el ejercicio. Aplicar frío durante meses a una tendinosis crónica no aporta ningún beneficio.

¿Puedo seguir haciendo deporte si tengo tendinitis?

Depende de la fase y la localización. En fases agudas con dolor intenso conviene reducir o modificar la actividad, pero no detenerla por completo. En fases subagudas y crónicas, el ejercicio adaptado no solo es compatible sino que forma parte del tratamiento. Tu fisioterapeuta te indicará qué actividades son seguras en cada momento.

¿Qué pasa si no trato una tendinitis?

El riesgo principal es la cronificación: el proceso evoluciona hacia una tendinosis degenerativa, más difícil de revertir, y aumenta el riesgo de rotura tendinosa. Además, el cuerpo genera compensaciones para evitar el dolor que pueden acabar sobrecargando otras estructuras y generando problemas secundarios en rodilla, cadera o zona lumbar.

Conclusión

La tendinitis es una lesión muy frecuente y tratable, pero también una de las que más se cronifica por un manejo inadecuado: reposo prolongado, antiinflamatorios como única medida y ausencia de corrección de la causa. Con un diagnóstico correcto y un tratamiento basado en carga progresiva, corrección biomecánica y, cuando procede, punción seca, la gran mayoría de las personas se recuperan por completo y evitan las recaídas.

Si tienes dolor en un tendón que no mejora, no lo dejes pasar. En Salud Butragueño realizamos una valoración completa para identificar la causa real y diseñar el tratamiento más adecuado para ti. Consulta nuestras tarifas o pide cita directamente.

Artículo elaborado por el equipo de fisioterapia de Salud Butragueño · Las Rozas, Madrid

Fisioterapia en Las Rozas (Las Matas)La información contenida en este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye la consulta fisioterápica personalizada.

FISIOTERAPIA — José María Aceña

José María Aceña · Fisioterapeuta · Colegiado nº 15223

Graduado en Fisioterapia por el CSEU La Salle (UAM). Especializado en punción seca, trastornos temporomandibulares, cefaleas y prescripción de ejercicio terapéutico. Forma parte del equipo de Salud Butragueño, fisioterapia en Las Matas, Las Rozas (Madrid).

 

Este artículo ha sido escrito por:

Chema Aceña García

Fisiterapeuta – Colegiado Nº 15223

Experto en punción seca
Experto en Trastornos temporomandibulares y cefaleas
Experto en Valoración y Prescripción de Ejercicio Terapéutico.