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Masaje y salud

Publicado el 8 marzo, 2016
admin

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Quién no se ve sometido a periodos de estrés hoy en día? Ya sean más o menos puntuales, debido a la carga de responsabilidad o preocupaciones que afrontamos en el trabajo, en nuestro entorno familiar, o intentando abarcar todas las tareas que nos pautamos en nuestro día a día. El estrés, entendido como un proceso fisiológico positivo, nos ayuda a que nuestro organismo reúna la cantidad de energía y recursos suficientes para afrontar, en un momento dado, una huida o una gran cantidad de esfuerzo o trabajo necesarios para un fin determinado. Todos nuestros sistemas reciben la orden de priorizar tal tarea, y el perfecto puzzle que somos reacciona para hacerlo posible.

El desequilibrio aparece cuando las exigencias hacia nuestro organismo no disminuyen y este proceso se mantiene en el tiempo, pudiendo empezar a notar sus efectos de desgaste. Llegados a este punto, o de manera ideal y preventiva antes de llegar a él, es buena idea pensar en dedicarnos más tiempo a nosotros mismos y evitar consecuencias contraproducentes.

Beneficios del masaje.

El masaje, o también llamado masoterapia, ha sido utilizado en el transcurso del tiempo por todas las culturas, dados sus múltiples beneficios para la salud, de los que podemos beneficiarnos aún hoy en día para mantener nuestra calidad de vida o equilibrar la balanza en tiempos de crisis.

Algunos de los efectos del masaje son:

Reduce el ritmo cardiaco y disminuye la presión sanguínea, produciendo una sensación de relajación que combate periodos de ansiedad, nerviosismo, insomnio o disminución de la atención.
Mejora la circulación sanguínea, llevando nutrientes y oxígeno a las zonas más necesitadas por el desgaste psico-físico.
Promueve el correcto funcionamiento de drenaje linfático, facilitando la eliminación de residuos creados durante los procesos de desgaste y sobrecarga muscular, así como apoyo a post-operatorios, edema y patologías del sistema linfático.
Nos ayuda en la práctica del deporte o actividad física, tanto en las fases de preparación, prevención de lesiones, competiciones o esfuerzos, o fortalecimiento y tonificación, sea en el adulto o durante la edad escolar que tanto demanda a los niños.
Alivio de dolencias articulares, al disminuir la tensión que ejerce la sobrecarga muscular sobre éstas.
Tratamiento y alivio de patologías que cursan con dolor, como lumbalgias, ciáticas, fibromialgia, artrosis, artritis, migrañas. Apoyo durante tratamientos específicos aplicados por otros profesionales.
Como apoyo a otros tratamientos corporales como reductores, anticelulíticos, o detoxificantes.
Tónico del sistema inmunitario.
Combinado con terapias como la hidroterapia, sauna, duchas de contraste, o baño turco, confiere un abanico terapéutico muy amplio.
Mejora el ánimo, descarga tensiones emocionales, y ayuda en épocas de adaptación en el adulto o en el niño.
¿Por dónde empiezo?

Todo nuestro cuerpo puede beneficiarse de un masaje realizado por un especialista, a pesar de que ciertas partes sean más propensas a acumular la tensión del día a día. Si bien es cierto que existe una amplia variedad de masajes, todos ellos van a poder aliviarnos una multitud de síntomas desagradables, pudiendo elegir el que más nos guste en función de nuestra personalidad, gustos o el que mejor se adapte a nuestro organismo.

1. El rey de los imprescindibles más completo es el quiromasaje, debiendo el terapeuta adecuarse siempre al receptor en cuanto a necesidades concretas con las que acude a la terapia, umbral del dolor y patologías concretas, en caso de haberlas. Puede ofrecerte una variante más descontracturante, relajante, circulatoria, o masaje abdominal (indicado en patologías como el estreñimiento).

Va a incidir de una manera más potente que otros masajes sobre los tejidos blandos, así como sistema circulatorio, y linfático secundariamente, dado que al efectuarlo con crema de masaje permite las manipulaciones y fricciones sin causar irritación.
Alivio de contracturas, puntos gatillo de dolor miofascial, adherencias y restricciones articulares, tensión muscular.
Alivio de sintomatología relacionada con la tensión muscular o que cursen con dolor, como migrañas, fibromialgia, artrosis, lumbalgias, etc, pudiendo añadir al tratamiento en cabina el uso del frío o el calor.
2. ¿Te gustan los masajes orientales como el Shiatsu o el masaje Tailandés? Son masajes muy potentes sensorialmente, ofrecen una relajación profunda y una vivencia particular.

El receptor acude a la cita con ropa cómoda que permita los movimientos, y el masaje se realiza en un futón en el suelo.
Las manipulaciones pueden ir desde presión con los pulgares, presión con la palma de la mano, estiramientos o movilizaciones articulares, entre otras.
Incide muscular y articularmente, y sobre el sistema circulatorio, sin embargo a la vez trabaja los canales energéticos que se distribuyen por todo el cuerpo, así como puntos de presión.
El trabajo energético busca re-equilibrar nuestro organismo, sea física o emocionalmente, por lo que son masajes muy utilizados como apoyo en patologías viscerales, autoinmunes (dermatitis, migraña, trastornos digestivos o intestinales, artritis), hormonales, o emocionales (insomnio, depresión, ansiedad), entre otras.
3. Por último, el tercero de estos tres grandes grupos de masajes, sería el Drenaje Linfático Manual, utilizado tanto como terapia de alivio, como ante patologías linfáticas concretas.

Técnica lenta y superficial, realizada directamente sobre la piel y sin necesidad de crema de masaje, que se basa en ligeros bombeos que arrastran la linfa de los canales linfáticos desde las extremidades hacia sus zonas de deshecho (inguinal, abdominal y clavicular), buscando como objetivo aliviar el estancamiento de los líquidos del cuerpo y promover su correcta circulación.
Indicado en casos de piernas cansadas, edema, celulitis edematosa, apoyo en tratamientos detoxificantes del organismo, post-operatorios que necesiten un refuerzo a la hora de eliminar inflamación localizada, o bien patologías crónicas del sistema linfático (extracción de ganglios linfáticos, entre otras).
¿Lo mejor de todo?

¡Probar! Déjate aconsejar por los especialistas adecuados a la hora de encontrar el tipo de masaje que necesita tu organismo, y… ¡DISFRUTA! El cuerpo te agradecerá enseguida esos momentos extra para cuidar de ti y de los tuyos, y agradecerás la armonía y energía convertida en calidad de vida.

Lara Sedano Espinar – Quiromasajista

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