El lumbago o lumbalgia es uno de los motivos de consulta más frecuentes en fisioterapia. Se calcula que entre el 70 % y el 80 % de la población experimentará al menos un episodio de dolor lumbar a lo largo de su vida. A pesar de lo extendido que está, sigue siendo un problema que se infravalora y se aborda de forma incorrecta en muchas ocasiones.
Nuestro equipo de profesionales en fisioterapia en Las Rozas, Las Matas (Madrid) te explica qué es el lumbago, cuáles son sus causas más frecuentes y qué opciones de tratamiento existen para aliviar el dolor y prevenir su recurrencia.
¿Qué es el lumbago?
El lumbago es el término popular para referirse al dolor localizado en la zona lumbar, es decir, en la parte baja de la espalda, entre las costillas inferiores y los glúteos. Puede ser agudo —cuando aparece de forma repentina y dura menos de seis semanas— o crónico, cuando se prolonga más allá de los tres meses.
Desde el punto de vista clínico, la lumbalgia no es un diagnóstico en sí mismo, sino un síntoma que puede tener múltiples causas. La mayoría de los casos —en torno al 85 %— corresponden a lo que se denomina lumbalgia inespecífica, es decir, dolor lumbar sin una causa estructural concreta identificable. En el resto de los casos, el dolor sí está asociado a una patología subyacente que requiere atención específica.
Causas más frecuentes del dolor lumbar
Identificar la causa del lumbago es el primer paso para tratarlo de forma eficaz. Las más habituales son:
Contracturas y sobrecargas musculares
El sedentarismo, las posturas mantenidas durante horas (trabajo de oficina, conducción prolongada) o los esfuerzos físicos bruscos sin preparación previa son las causas más comunes de lumbago. La musculatura paravertebral se tensa y genera dolor local que puede irradiarse hacia los glúteos o la parte posterior del muslo.
Hernia discal
Cuando el núcleo pulposo de un disco intervertebral sobresale y presiona una raíz nerviosa, puede producir un dolor lumbar intenso que se irradia por la pierna. Si quieres saber más sobre esta patología, puedes consultar nuestro artículo sobre hernia discal: qué es, síntomas y tratamiento.
Ciática
La irritación o compresión del nervio ciático provoca un dolor que parte de la zona lumbar y desciende por la nalga y la pierna, a veces hasta el pie. Aunque suele asociarse a la hernia discal, puede tener otras causas. En nuestro artículo sobre la ciática explicamos en detalle sus síntomas, causas y tratamiento fisioterápico.
Estenosis del canal espinal
El estrechamiento del canal por el que discurre la médula espinal puede comprimir las raíces nerviosas y provocar dolor lumbar, hormigueo o debilidad en las piernas, especialmente al caminar. Es más frecuente a partir de los 50 años.
Patologías del suelo pélvico
Existe una relación estrecha entre la musculatura del suelo pélvico y la zona lumbar. Una disfunción del suelo pélvico (ya sea por hipertonía o debilidad) puede manifestarse como dolor lumbar crónico, especialmente en mujeres. Si sospechas que este puede ser tu caso, en Salud Butragueño trabajamos la fisioterapia de suelo pélvico de forma integrada con el tratamiento lumbar.
Trocanteritis y dolor referido
La inflamación de la bursa trocantérea (conocida como trocanteritis) puede generar un dolor en la cadera que se confunde con lumbago o que coexiste con él, dificultando el diagnóstico diferencial.

Factores de riesgo
Entre los principales factores que contribuyen al dolor lumbar destacan los siguientes:
1. Sedentarismo: la falta de actividad física debilita la musculatura estabilizadora de la columna.
2. Sobrepeso: el exceso de peso aumenta la carga sobre los discos y las articulaciones lumbares.
3. Posturas mantenidas: trabajar muchas horas sentado o de pie sin cambios posturales sobrecarga la musculatura.
4. Estrés y ansiedad: la tensión emocional se traduce frecuentemente en tensión muscular en la zona lumbar.
5. Edad: el desgaste de los discos y las articulaciones aumenta con los años.
6. Esfuerzos sin preparación: levantar peso de forma incorrecta o realizar actividad física sin calentamiento previo incrementa el riesgo de lesión.
Síntomas: ¿cómo reconocer el lumbago?
El dolor lumbar puede presentarse de formas muy diversas según su causa y su intensidad:
Lumbago agudo
Aparece de forma repentina, habitualmente tras un esfuerzo, un movimiento brusco o al levantarse por la mañana. El dolor es intenso y puede limitar significativamente los movimientos. En muchos casos mejora en unos días con reposo relativo, calor local y fisioterapia.
Lumbago crónico
El dolor persiste durante meses o años, con períodos de mayor o menor intensidad. Suele tener un componente postural y muscular importante, y responde bien al tratamiento fisioterápico combinado con ejercicio terapéutico.
Señales de alarma
Existen síntomas que requieren valoración médica urgente y que no deben atribuirse a un lumbago común:

Tratamiento del lumbago: qué puede hacer la fisioterapia
La fisioterapia es el tratamiento de elección para la gran mayoría de los casos de lumbago. Se realiza una valoración individualizada para diseñar un plan de tratamiento adaptado a cada paciente.
Las técnicas más utilizadas son:
Terapia manual
Las técnicas de movilización y manipulación vertebral, combinadas con el trabajo sobre la musculatura paravertebral, permiten reducir el dolor, recuperar la movilidad y normalizar el tono muscular de forma rápida y efectiva.
Punción seca
La punción seca es una técnica muy eficaz para el tratamiento de los puntos gatillo miofasciales que con frecuencia están implicados en el dolor lumbar crónico. Consiste en la inserción de agujas de acupuntura en el tejido muscular para liberar la tensión acumulada.
Ejercicio terapéutico
El ejercicio activo es uno de los pilares del tratamiento del lumbago crónico. Un programa de ejercicios específicos para fortalecer la musculatura estabilizadora del core y la zona lumbar reduce significativamente la recurrencia de los episodios de dolor.
Fisioterapia dermatofuncional
En algunos casos de dolor lumbar asociados a alteraciones del tejido conectivo, retención de líquidos o patologías como el lipedema, la fisioterapia dermatofuncional puede ser una herramienta complementaria muy útil para mejorar la circulación, reducir la inflamación y aliviar la carga sobre la zona lumbar.
Drenaje linfático manual
Cuando esta dolencia se asocia a retención de líquidos, edema o inflamación en la zona lumbar y miembros inferiores, el drenaje linfático manual puede ser un complemento terapéutico muy valioso para reducir la presión sobre los tejidos y aliviar el dolor.
El papel de la psicología y la nutrición en el dolor lumbar crónico
El dolor lumbar crónico no es solo un problema físico. El estrés, la ansiedad y los estados emocionales negativos amplifican la percepción del dolor y dificultan la recuperación. El abordaje desde la psicología puede ser una pieza fundamental en el tratamiento integral del lumbago crónico, especialmente en personas con alta sensibilización al dolor.
Por otro lado, la alimentación también influye. Una dieta proinflamatoria (rica en ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas) puede agravar la inflamación sistémica y empeorar el dolor crónico. Desde el servicio de nutrición en Madrid podemos orientarte hacia un patrón alimentario que contribuya a reducir la inflamación y favorecer la recuperación.
Prevención: cómo evitar que el lumbago se repita
Cuida tu postura
Mantén la espalda recta al sentarte, ajusta la altura de la silla y la pantalla del ordenador a tu altura, y evita mantener la misma postura durante más de 45-60 minutos seguidos. Levántate, estírate y muévete con frecuencia.
Fortalece tu core
Una musculatura abdominal y lumbar fuerte es el mejor corsé natural para tu columna. Incorpora ejercicios de estabilización como el pilates, el yoga o el trabajo específico de core a tu rutina semanal.
Controla el peso corporal
El exceso de peso (especialmente en la zona abdominal) aumenta la carga sobre los discos lumbares. Mantener un peso saludable es una de las medidas preventivas más eficaces a largo plazo.
Aprende a levantar peso correctamente
Flexiona las rodillas, mantén la espalda recta y acerca el objeto al cuerpo antes de levantarlo. Nunca dobles la espalda ni gires el tronco mientras cargas peso.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en curarse el lumbago?
Un episodio agudo suele resolverse en 2-6 semanas con tratamiento adecuado. El lumbago crónico requiere un abordaje más prolongado, pero con fisioterapia y ejercicio terapéutico la mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa en pocas semanas.
¿Es mejor aplicar calor o frío en el lumbago?
En la fase aguda, el calor suele ser más eficaz que el frío para relajar la musculatura y aliviar el dolor. El frío puede ser útil si hay un componente inflamatorio agudo intenso, como tras un golpe o una torcedura. Tu fisioterapeuta te orientará según tu caso concreto.
¿Puedo hacer deporte si tengo lumbago?
Depende de la causa y la fase del dolor. En general, actividades de bajo impacto como caminar, nadar o andar en bicicleta estática son bien toleradas. Los deportes de impacto o los que implican flexión-extensión repetida de la columna deben valorarse individualmente.
¿Cuándo debo ir al fisioterapeuta por un dolor lumbar?
Si el dolor no mejora en 48-72 horas, si se irradia por la pierna, si limita significativamente tu actividad diaria o si los episodios se repiten con frecuencia, es el momento de consultar con un fisioterapeuta. Cuanto antes se aborde, mejor es el pronóstico.
¿La fisioterapia es eficaz para el lumbago crónico?
Sí. La evidencia científica respalda la fisioterapia, especialmente combinada con ejercicio terapéutico, como el tratamiento más eficaz para el lumbago crónico, por encima del reposo, la medicación aislada o la cirugía en la mayoría de los casos.
Conclusión
El lumbago es un problema muy frecuente pero tratable. En la mayoría de los casos, un abordaje fisioterápico adecuado, combinado con ejercicio, higiene postural y, cuando sea necesario, apoyo desde la psicología o la nutrición, permite recuperar la función y prevenir las recaídas.
Si estás sufriendo dolor lumbar, no lo normalices ni lo dejes pasar.
Nosotros realizamos una valoración completa para identificar la causa de tu dolor y diseñar un plan de tratamiento personalizado. Puedes consultar nuestras tarifas o contactar con nosotros para pedir cita.
Artículo elaborado por el equipo de fisioterapia de Salud Butragueño · Las Rozas, Madrid
La información contenida en este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye la consulta médica o fisioterápica personalizada.
FISIOTERAPIA — José María Aceña
José María Aceña · Fisioterapeuta · Colegiado nº 15223
Graduado en Fisioterapia por el CSEU La Salle (UAM). Especializado en punción seca, trastornos temporomandibulares, cefaleas y prescripción de ejercicio terapéutico. Forma parte del equipo de Salud Butragueño, fisioterapia en Las Matas, Las Rozas (Madrid).


