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Los beneficios de la ducha fría

Publicado el 26 junio, 2015
admin

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Atreviéndonos con el frío

Sí, parece que hay que ser valientes para relacionarnos con el frío en toda su gama de posibilidades. Por ejemplo, nos resulta difícil sustituir la ducha de cada día de agua caliente y prolongada por una de agua fría de corta duración. También nos cuesta exponernos más a las bajas temperaturas que nos marca el invierno, tanto eliminando una excesiva ropa de abrigo, como reduciendo la temperatura de la calefacción en las casas y centros de trabajo. Adoptar estas medidas de forma continuada nos aporta grandes beneficios para nuestra salud y estética, además del enorme ahorro ecológico y económico en agua y energía (gas y electricidad). Nuestro “termostato interno” se debilita y atrofia si no tiene el entrenamiento necesario, éste se ejercita especialmente con los cambios de temperatura. Si nos falla el sistema natural de termorregulación seremos más vulnerables ante gripes y resfriados e incluso a otro tipo de enfermedades. El frío es un gran aliado: nos fortalece el sistema inmunitario, aumentando nuestras defensas. Cada ducha diaria de agua fría es para nuestra salud un seguro de prevención. Seremos menos frioleros, porque regula la temperatura corporal: cuando enfriamos la piel, la sangre, y con ella el calor interno, acuden a calentar la zona enfriada. Es pura estrategia.

Buenas noticias: El frío adelgaza.

Si quieres perder peso, el frío te será de gran ayuda. El cuerpo está obligado a mantener una temperatura constante entre 36º-37º. Si lo exponemos a temperaturas inferiores se ve obligado a usar más energía, a quemar grasa de reserva. Hay estudios e investigaciones en esta dirección que sostienen que “una exposición frecuente a un frío moderado puede ayudar a nuestro organismo a potenciar el gasto de energía y bajar de peso. Con esta estrategia se consigue que el organismo genere más grasa parda o marrón, una grasa beneficiosa que quema energía para mantener la temperatura corporal adecuada” (Centro Médico de la Universidad de Maastricht). Naturalmente debemos complementar con la alimentación adecuada y el ejercicio.

Tratamientos con terapia de frío.

Podemos añadir un plus más con nuestros tratamientos de termorregulación en nuestro centro. En ellos se incluyen aplicaciones frías combinadas con masaje, envolturas, baño turco y las cremas adecuadas. Son muy eficaces en adelgazamiento, celulitis y retenciones, reafirmación y como mantenimiento.

Si haces ejercicio puedes potenciarlo notablemente si tienes en cuenta hacer contrastes con agua fría, entre medias o al menos tras finalizar la actividad física.

Cómo iniciarse en el frío ¿Te atreves con la ducha fría?

Para obtener los beneficios que el frío nos depara se hace necesario atreverse a salir de “la zona de confort” a la que estamos acostumbrados. Todo lleva su tiempo para comenzar podemos hacerlo gradualmente (pocos se atreven al principio a efectuar un cambio tan drástico).

En un próximo artículo desarrollaremos más en detalle las precauciones y forma correcta de darse la ducha fría. De momento una manera fácil de iniciarnos es girando el grifo hacia el agua fría durante los últimos 30-60 segundos. ¿Te atreves a darte la oportunidad de experimentar estas nuevas y saludables sensaciones?

África Benegas Fiorito.

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