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Las flores de Bach

Publicado el 30 junio, 2016
Marian López

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El tratamiento con flores de Bach es un método simple y natural de sanar a través de la utilización de ciertas flores silvestres. Estos remedios fueron descubiertos por Edward Bach en los años 30 y fueron puestos a disposición del mundo para tratar los desordenes de personalidad, actuando así sobre los defectos psicológicos y la condición física individual.

Tras muchos años de observación y práctica en medicina tradicional y en homeopatía, Bach llegó a la conclusión de que los problemas físicos son generados por conflictos emocionales. Halló los remedios florales en los bosques y campos, en el poder sanador que otorga la naturaleza, y así estableció un remedio apropiado en cada caso. Para ello, Bach no utilizaba la materia de la planta sino la energía esencial que se encuentra contenida en la flor.

En qué consisten las flores de Bach

Las flores de Bach se fundamentan en que las flores no actúan sobre el cuerpo físico sino sobre la onda de forma. Es decir, la información energética del agua actúa por vibración o resonancia puesto que en la naturaleza todo es vibración, como así lo dispone la física cuántica. Esto es lo que se conoce como terapia vibracional. Es por ello que los remedios de Bach, tratan aquello que no puede verse o la causa psicológica que está detrás de toda enfermedad.

Hay distintas formas de prescribir una u otra flor: por observación al paciente, entrevista al paciente, y una que nunca falla es a través de la kinesiología. El paciente puede tener un desorden que esté contenido en su constitución o bien puede ser un desorden en un caso puntual. A través de la kinesiología puede descubrirse aquello que no está visible en una persona, qué condiciona su comportamiento, aquello que puede ser constitutivo y que a través de una entrevista o simple observación no está tan claro. Por eso, yo siempre recomiendo y me apoyo en el buen hacer de la kinesiología.

La flores de Bach y la sugestión

Uno puede pensar que es sugestión y que por eso funciona. Mi experiencia con la terapia floral ha pasado por muchas pruebas de este tipo para poder asegurar que no es así. A veces he preparado remedios sin que el paciente supiera que se está tratando sólo a través de un testaje y es muy satisfactorio escuchar cómo relatan los cambios que precisamente esa flor tenía que producir en la persona. La prueba más veraz es cuando se trabajan las flores de Bach con niños. Ellos no tienen la capacidad de influir sobre el proceso y es asombroso ver cómo funcionan en ellos todo este tipo de remedios, incluída la homeopatía. Ocurre además de forma rápida y sencilla debido a que los niños tienen el campo etérico más fuerte haciendo que respondan muy bien a cualquier tratamiento vibracional. Quienes aseguren que la homeopatía y las flores de Bach son placebo, que hagan la prueba en niños. Eso sí, dando con el tratamiento adecuado a través del testaje de la kinesiología, donde ninguna de las partes, ni terapeuta ni paciente, puedan influir en los resultados.

Qué tratan las flores de Bach

Las flores de Bach se componen de 38 remedios para tratar distintos desórdenes: celos, miedos, ira, preocupación excesiva, traumas, tristezas, obsesiones, estados de shock, confianza, responsabilidad, adaptación al cambio, rigidez, aprendizaje, paz interior, fuerza emocional, paciencia, motivación y comprensión, entre otros.

La clave, como en todo, reside en saber dar con la combinación adecuada de flores. Para eso lo más fiable es la kinesiología, ya que va a priorizar y a tener en cuenta lo urgente y lo importante, en otras palabras, lo que en ese momento necesite el paciente.

Marián López – Kinesióloga

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