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EXTEROGESTACIÓN: ¿Qué pasa después del parto?

Publicado el 21 noviembre, 2014
admin

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Exterogestación. Extraña palabra pero perfecta porque define acertadamente la etapa posterior al parto. Sí, tras el parto continúa de alguna manera la gestación, ya que el recién nacido humano es el mamífero más inmaduro de todos. Como un canguro pero sin bolsa. La evolución nos hizo parir antes de tiempo y la razón es la bipedestación y el aumento de tamaño del cráneo del bebé para acumular inteligencia. La evolución nos da inteligencia y nos resta maduración. Algo que no nos ha restado la evolución es la capacidad de amamantar, aunque muchos insistan en hacernos creer que es así. Mantenemos esta capacidad porque, en gran medida, de ello depende nuestra supervivencia con calidad de vida. Y esto es ciencia y evidencia.

Nadie nos cuenta esto tal y como es, y nadie nos explica que esto quiere decir que nuestro cachorro humano necesita nuestro cuerpo las 24h y así durante muchos meses. El bebé, acostumbrado a escuchar nuestro latido cardíaco y nuestra voz en un ambiente de humedad y temperatura ideales, deglutiendo líquido amniótico (tan similar a la leche materna), sin capacidad de desplazamiento y protegido de los peligros, de repente llega a este mundo y nuestra sociedad actual se empeña en que tiene que ser ya independiente.  Se dice que debe comer cada 3h y dormir 8h seguidas por la noche, y sólo. Además, se empeña en hacer creer a la madre que en el momento del parto, volverá a ser la misma que era. Pues no, afortunadamente, nunca más seremos las mismas. En ese momento empezamos a adquirir una inmensa capacidad para comprender, amar y pensar a velocidades sorprendentes, y de forma tan diferente. Pero nunca volveremos a ser las mismas, para bien y para no tan bien. Todo depende de la forma de afrontarlo, de las expectativas y de cómo lo hayamos idealizado. Lo ideal sería vivirlo de forma íntima y consciente, saboreando cada segundo y dejándose llevar.

Hace mucho tiempo, las madres recientes estaban protegidas por otras mujeres de su comunidad que cuidaban de ellas y de su casa para que pudieran dedicar todas sus energías a atender a sus bebés. La cultura de transmisión de la lactancia y la crianza estaba viva e intacta, y siempre había referentes cercanos. Esa época pasó. La cadena de la lactancia y el apego se rompió en los años 60 y las madres primerizas actuales no hemos visto prácticamente ni amamantar ni criar a bebés.

Recomendaciones tras el parto

Cuando una mujer me pide un consejo para afrontar el parto y el inicio de la lactancia, a mí, que no me gusta dar consejos, sólo se me ocurre decirle estas cosas básicas. Piel con piel desde el minuto cero. Déjate llevar por tu instinto y el instinto de tu hijo. Si además eres muy fuerte y valiente, tápate los oídos y retrasa las visitas hasta un mes después ¿Por qué? Porque el proceso de adaptación a la vida extrauterina del recién nacido, hace que la madre necesite centrar todos sus sentidos y casi toda su actividad en el proceso de su cría. El poco tiempo que le queda, lo debería emplear en alimentarse ella misma y dormir cuando duerma su bebé. Rodearnos de un clan que cubra nuestras necesidades básicas y emocionales, sin juzgarnos y con empatía, es el lujo que toda mujer debe tener como regalo por su maternidad. Porque nos lo merecemos, perpetuamos la especie y la cuidamos como fieras. Y nuestros hijos se merecen el respeto y la ternura de los que estamos esperando a conocerlos. Es necesario que dejemos desarrollarse esa exterogestación tan importante para los futuros adultos sanos.

Cómo conseguir una maternidad y lactancia plenas

El primer paso para lograr una maternidad y una lactancia plenas es confiar en nuestro propio cuerpo, ese mismo cuerpo que ha sido capaz de crear y proteger la vida. Si hemos sido capaces de esto, seremos capaces de cualquier cosa. Sólo hay que saber cómo funciona y funcionará. El segundo paso es aprender las señales primitivas de nuestro hijo. Esas que están gravadas en su cerebro igual que estaban en el nuestro y que, sin saber muy bien por qué, han quedado ocultas en algún archivo remoto. Por último, apoyarse en la tribu.

Creo que ninguna madre debería perderse la experiencia maravillosa de vivir la exterogestación en su máxima expresión y no debería privarse a ningún niño de ello. Cada embarazo, parto y lactancia son únicos e irrepetibles, igual que cada hijo es único e irrepetible, porque únicos somos todos los seres humanos. Ya que tenemos pocas oportunidades, es mejor tratar de vivir cada experiencia intensamente, como si fuera la única, y es que ésta lo es.

Mari Cruz Manrique Díaz – Consultora de lactancia materna IBCLC

Algunos autores recomendados por la autora del artículo: Laura Gutman, Michel Odent, Nills Bergman, Rosa Jové, Carlos González, JM Paricio Talallero, Ibone Olza, Sue Gerhdart.

Si quieres recibir más información o solicitar una cita con nuestra consultora de lactancia materna llámanos al 91 6315217.

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