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El trastorno afectivo estacional y la medicina tradicional china

Publicado el 29 septiembre, 2016
Pamela Perea

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El estado de decaimiento del ánimo que suele ocurrir por estas fechas se conoce como trastorno afectivo estacional. En cierta medida, todos padecemos una sensación de desasosiego y “depre” cuando retomamos el trabajo después de las vacaciones de verano. Sin embargo, en ocasiones los síntomas pueden llegar a ser realmente molestos e incluso incapacitantes. Mediante la medicina tradicional china (MTC), y sobre todo los profesionales médicos que venimos de la medicina convencional, podemos combinar ambas corrientes para tratarlo de forma global.

Los principales síntomas giran en torno al decaimiento de la motivación para desempeñar nuestras tareas habituales, ya sea en el terreno familiar como en el laboral. Pueden haber además síntomas como fatiga, dificultades para la concentración, alteraciones en el ritmo del sueño, ya sea por insomnio o exceso de sueño, alteraciones en el apetito y sobre todo predomina el tono de tristeza en el ánimo. En ocasiones estos sentimientos llevan a las personas a plantearse un cambio de trabajo o de vivienda, ya que no se sienten satisfechos ni alineados con el propósito de sus vidas.

Este trastorno se contempla desde la medicina convencional como un síndrome de adaptación al cambio del número de horas de luz que lleva a una menor secreción de la hormona melatonina, relacionada a los ritmos circadianos del sueño dependiendo del número de horas de luz. Por ejemplo, en países donde hay poca luz durante los meses fríos, el índice de depresión relacionada a este déficit es mayor, como podrían ser los países del norte de Europa.

Desde el punto de vista de la MTC, siguiendo la teoría de los cinco elementos, este período del año es un tiempo donde comienza a predominar un tipo de energía sobre otra. Comenzamos a pasar de un período con el máximo de energía yang durante el verano a una estación que posee más características yin, más lentas y tranquilas que en verano. Generalmente el trastorno afectivo se debe a no haber descansado o desconetado durante el período de verano. Esto ocurre en mayor medida por las condiciones laborales y económicas que están condicionando un tipo de vida menos sano.

Con la acupuntura y la fitoterapia podemos restablecer el desequilibrio generado con el cambio de estación y preparar nuestro cuerpo para adaptarse mejor a las nuevas condiciones de los meses fríos. Muchas veces pensamos que esto ocurrirá de forma espontánea o recurrimos a la automedicación desconociendo el valor de estas técnicas terapéuticas que están a nuestra disposición. No estamos hablando de síntomas aislados como el insomnio o la inquietud, la tristeza y el desánimo. A veces estos pueden ser el preludio de algo más serio durante el invierno. Conviene regular nuestras energías cuanto antes y procurarnos armonía y bienestar lo antes posible.

Dra. Pamela Perea Duarte – Médico acupuntora

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