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Cuándo acudir a terapia sexual

Publicado el 8 enero, 2016
admin

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Muchas veces, hablando con diferentes parejas, me encuentro que ante la pregunta sobre como va su vida sexual surgen todo tipo de respuestas pero, en muchos casos, tras un telón de bromitas y comentarios tipo “este tiene que aprender cosas nuevas” o “ya nos tenemos muy vistos” se encuentran bastantes “peros” que viven como auténticos problemas.

Porque ahí está el quid de la cuestión, la pregunta del millón, ¿cómo puedo saber si tenemos – o tengo – un problema? Por mucho que nos empeñemos en medidas, frecuencia o duración, la realidad es que no hay normas como tales, no existe un baremo que diga cuando algo es realmente problemático o no, salvo el que tienes tú en tu interior. La respuesta por lo tanto es sencilla; si lo vives como un problema, entonces lo es y no hay que hacer nada más que ponerle remedio.

Muchas parejas se ven invadidas por la rutina y sus relaciones sexuales son más predecibles que saber que letra va después de otra en un abecedario. Se han acostumbrado a un método y lo usan una y otra vez, sin tener en cuenta que a veces esa seguridad se transforma en monotonía y machaca el deseo.

Otras parejas tienen muchos tabúes y no saben como disfrutar con el otro sin romperlos. O a veces es uno de los miembros el que se rodea de un murillo en el ámbito sexual y el otro no sabe si ir abriendo hueco poco a poco como si se tratase de la fuga de Alcatraz, si dejarlo como está o si tiene que ir a por una bola de demolición y acabar con él de una vez.

Lo que pasa es que acudir a terapia suele costarnos a todos, será porque no nos han educado con que es algo normal – al igual que quien va al médico cuando le duele un pie, por ejemplo – y si sumamos alguna que otra traba más, apaga y vámonos. Y es que hay ocasiones en que las parejas identifican que han encontrado un bache en conjunto pero otras veces sólo uno de los miembros es el que lo nota, es el que siente que falta algo o es el que tiene un problema.

Igual nunca has alcanzado un orgasmo y como te acostumbraste a fingirlos ahora te da vergüenza reconocerlo y dar el paso cuando, en realidad, si a alguien engañabas era a ti misma. A lo mejor a tu pareja le encanta practicarte sexo oral y es algo que tú no disfrutas o puede que sea lo que más te excita y tu pareja no es algo de lo que disfrute.

Da igual si es uno de los miembros o son los dos, lo que está claro es que la sexualidad es un apartado muy importante de nuestra existencia y que no se es “menos hombre” o “menos mujer” por pedir ayuda, tan sólo nos convierte en personas proactivas, con iniciativa y con ganas de disfrutar la vida en todos sus aspectos.

Nunca es tarde para solucionar los problemas o la monotonía que hay bajo las sábanas. Ten en cuenta que puedes acudir a terapia con nuestros psicólogo en Las Rozas, tanto sólo/a como en pareja. Además, en Salud Butragueño la primera sesión es gratuita ¿todavía te lo vas a pensar?

Feliz Navidad ¡y por un próspero 2016 lleno de amor!

Marta García Perís – Sexóloga

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