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Cómo tratar el bruxismo

Publicado el 22 agosto, 2014
admin

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Apretar, rechinar los dientes, sensación de fatiga en los músculos de la cara al despertar, dolor de cabeza… son sensaciones y actos que a casi todos nos suenan muy familiares y cercanos. Si no los sufrimos en nuestras carnes sabemos de alguien que lo sufre. Y digo sufre, porque el bruxismo es una patología muy difícil de combatir que tiene consecuencias muy significativas. Estas pueden ser tanto estéticas como funcionales e incluso posturales, que a largo plazo pueden terminar provocando graves complicaciones.

El bruxismo puede darse durante el sueño, durante el día o en ambas situaciones. Hay gente que sólo rechina, otros que aprietan los dientes de forma anormalmente prolongada y también adelantar la mandíbula inferior chocando con la superior o la combinación de ellas. Son patrones distintos pero con consecuencias similares. Quien padece bruxismo tiene más movimientos corporales durante el sueño que quienes no lo padecen y hay estudios que aseguran que se muerde más si se duerme boca arriba que si se duerme de lado, aunque como siempre hay discordia sobre ese tema. Es un síndrome muy particular y los estudios son muy dispares. Lo que sí está claro es que es complicado eliminar por completo este problema y que se debe diagnosticar lo antes posible para poner remedio enseguida.

Quien padece bruxismo tiene más movimientos corporales durante el sueño que quienes no lo padecen y hay estudios que aseguran que se muerde más si se duerme boca arriba que si se duerme de lado.

 

Consecuencias del bruxismo

El bruxismo se relaciona con estrés, tensión emocional o depresión, mala oclusión dental, muelas del juicio incluidas y es compatible con la aparición del Síndrome de la ATM (articulación temporomandibular), donde ya se encuentra alterada la articulación de la mandíbula con el hueso temporal del cráneo. Puede aparecer chasquido articular, desplazamiento del disco articular, dientes hipersensibles e hipertrofia de la musculatura que cierra la boca, descoordinación de la musculatura de ambos lados, que provoca que se cierre antes un lado que el otro o que tengamos más fuerza en un lado que en otro.

Como en toda alteración en cualquier parte del cuerpo las consecuencias no se quedan a nivel local. Con el tiempo, las consecuencias pueden aparecer a distancia de la mandíbula como en el cuello, cabeza, hombros, zona lumbar e incluso a nivel visceral, por medio de las cadenas musculares y el sistema fascial. Esto ocurre de la misma manera que un simple esguince de tobillo puede acabar produciendo dolores de cabeza, o la cicatriz de una cesárea puede dar problemas en la rodilla. Por eso es importante que tengamos en cuenta todas las consecuencias de esta patología tan común y tan poco valorada por los pacientes como consecuencia de tantas cosas.

En la boca hay muchos sensores propioceptivos que indican al cerebro cualquier mínima alteración, siendo capaces, por ejemplo, de sentir hasta el más mínimo trocito de comida que se queda entre los dientes o nos da la capacidad de cerrar la boca a mucha velocidad sin mordernos la lengua. Ésta aporta muchos beneficios pero también, como en el caso del bruxismo, puede generar círculos viciosos. Al sentir dolor en esta zona (dientes, articulación o mandíbula) Tendemos a morder más (como cuando nos damos un golpe y tendemos a apretarnos como queriendo contener el dolor) durante más tiempo y más veces a lo largo del día y la noche. Esto lógicamente genera más tensión y por lo tanto y como consecuencia más dolor. De esta manera se retroalimenta la lesión, mordiendo más y más.

Cómo tratar el bruxismo

1. Férula de descarga.

El tratamiento más utilizado es la férula dental. Por medio de un molde, normalmente de la dentadura superior, el dentista nos hace una “funda” para la dentadura que coloca la articulación en su sitio, acomoda la mordida, reduce el impacto y el roce. La férula protege el esmalte dental y se utiliza en el momento de dormir. Hay dos tipos de férula; la blanda y la dura. La blanda tiende a reducir muy bien el impacto pero duran muy poco, mientras que la férula dura resiste durante más tiempo realizando el mismo trabajo que la blanda.

 

A día de hoy existen opiniones diversas sobre el uso de férulas. Es innegable que se protege el esmalte dental, pero es cierto que al quedar los dientes más separados por la presencia de un objeto entre ellos, se realiza fuerza con la articulación en un momento de mayor palanca. En este caso la articulación y la musculatura sufren más si el artilugio se utiliza a largo plazo, por lo tanto, el tratamiento ortopédico debería ser utilizado como parte de un tratamiento más amplio.

 

2. Fisioterapia.

Con el objetivo de reducir e incluso eliminar el uso de la férula, la fisioterapia actúa tratando la musculatura masticatoria (maseteros, temporales y pterigoideos entre otros), la fascia facial, y la base del cráneo y cuello. De esta manera conseguimos que el dolor, la descoordinación, la tensión y la hipersensibilidad vayan disminuyendo desde el primer tratamiento, rompiendo este círculo vicioso de dolor y mordida.

3. Terapia desde el interior.

Cualquier ejercicio de relajación como pueden ser el yoga, estiramientos, practicar la meditación e incluso acudir al psicólogo siempre va a contribuir a reducir los niveles de estrés, nervios causados por preocupaciones de nuestra vida diaria.

4. Terapias alternativas.

La acupuntura, la kinesiología o la naturopatía logran acceder, diagnosticar y tratar este síndrome desde vertientes tan efectivas como lo son los tratamientos del fisioterapeuta, del dentista o el médico occidental.

En mi caso, y por eso fundé Salud Butragueño, creo que ante este tipo de patologías lo mejor es recibir un tratamiento multidisciplinar con varias especialidades trabajando en equipo para conseguir los mejores resultados. De esta manera podremos combatir, e incluso llegar a vencer esta molesta y aparentemente perpetua lesión.

Si crees que padeces bruxismo o síndrome de la ATM no dudes en ponerte en contacto con tu fisioterapeuta, tu dentista y por supuesto con alguien que te ayude a liberar todo eses estrés, tensión o ansiedad. Si quieres más información al respecto no dudes en acudir a mi consulta para evaluar tu caso particular.

Miguel Butragueño Esteban Fisioterapeuta

 

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2 Comentarios

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  2. beatriz

    Hola..te queria preguntar porque estuve leyendo todo lo que ha escrito y queria comentarle..yo muerdo mas del lado derecho que del izquierdo y tengo mas fuerza en ese lado..los dientes de delante normalmente la linea tienen q coincidir la de arriba con la de abajo no?los mios no coinciden..nose si puedo padecer bruxismo o no y esperaba q me pudiera ayudar..espero su contestacionm.gracias

    1. Miguel

      Hola Beatriz,
      perdona que no contestase antes, se traspapeló el correo del aviso y no me enteré de tu comentario.
      En un principio lo que comentas puede ser debido al exceso de tono en la musculatura del lado derecho. Con bruxismo o no esto puede pasar. Ese exceso de tono, contractura, espasmo o debilidad en el otro lado pueden producir una leve desviación de la mandíbula inferior, pero esos no tienen por qué ser los únicos motivos, por eso lo mejor es
      que tengamos, además la opinión de un buen dentista. Estaré encantado de ayudarte en la medida de lo posible Beatriz.
      Un saludo y perdona la tardanza

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