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Causas y curas para las durezas en los talones

Publicado el 9 junio, 2016
Carlos Peralta

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¿Por qué tengo durezas en los talones?

Al caminar o al estar simplemente de pie la mayor parte de nuestro peso recae sobre nuestros talones. Es por eso que esta zona es foco de numerosas patologías. En los bordes del talón es común ver cómo se va formando un engrosamiento de la piel sobre todo en la edad adulta. Este engrosamiento se produce por la tensión y compresión que se genera desde la zona plantar al caminar o simplemente al estar en de pie. Además, algunos calzados pueden acentuar el ángulo de curvatura de este borde, aumentando así la tensión en la pie e incrementando la creación de durezas.

¿Por qué se produce?

El cuerpo que detecta un exceso de presión en la epidermis responde creando más piel con el fin de reforzar la zona para evitar una posible rotura del tejido. Conforme más se engruesa piel, más se van secando las capas más externas. Estas ultimas capas están formadas por piel muerta que carece de sistemas de hidratación o de glándulas sudoríparas que la hidraten, y por ellos se torna de color amarillento.

Esta últimas capas de piel agravan aun más la situación porque aumentan la presión justo sobre esta zona haciendo que el cuerpo genere aun más piel.

Estos bordes resecos, cuando están sometidos a la presión que se ejerce durante la marcha, tienden a agrietarse por la falta de hidratación. Su primera consecuencia es meramente estética pero si las fisuras profundizan y alcanzan tejido inervado y vascularizado, nos encontramos con un dolor agudo al apoyo del pie. Estas incisiones además son vía de entrada de infecciones, al dejar expuesto el exterior de la dermis. Algunas patología o enfermedades como diabetes, hipotiroidismo, alteraciones vasculares de miembro inferior, sobrepaso, dermatitis pueden agravar esta situación.

¿Qué hacer?

Si notas que se forma esta dureza hidrata bien con cremas de alto poder hidratante, incluso puedes utilizar cremas exfoliantes para ayudar a desprender las capas más externas. Mediante limas abrasivas también puedes rebajar esta dureza. Si te resulta difícil eliminar las durezas y ves que regresan, lo más adecuado es visitar al podólogo para retirar el exceso de grosor de la epidermis y así evitar a tiempo posibles complicaciones.

Carlos Peralta

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