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Dime a qué te dedicas y te diré cuánto pesas

Publicado el 6 junio, 2014
admin

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Artículo escrito por nuestra especialista en nutrición, Irene Cañadas Guerrero.

Después de muchos años pasando consulta, me resulta fácil poder ayudar a mis pacientes con un dato muy concreto. “¿A qué te dedicas?” es uno más de todos los datos que se recogen en la historia clínica, pero de los más importantes a la hora de planificar la alimentación de la persona. Podéis pensar que somos un poco “cotillas”, pero ni mucho menos. La verdad es que en muchas ocasiones el tipo de trabajo afecta directamente sobre nuestro organismo, ya que los turnos laborales y el gasto energético que consumamos en nuestra profesión hacen que cambiemos nuestro tipo y rutina de comidas, ejerciendo influencia directa sobre nuestro peso. Estos datos son muy importantes a la hora de ayudar a un paciente a bajar de peso. La misma dieta no vale para todo el mundo, las dietas tienen que ser muy ajustadas con el tipo de vida, tanto la personal como la laboral de la persona.

Es tan importante lo que comemos como a la hora que lo comemos, y sobre todo nos afecta cuando la persona no hace ejercicio físico. Por supuesto esto no es una regla de oro, ya que siempre existen excepciones y vemos personas delgadas en todas las profesiones. No sólo nos afectan factores externos para conseguir tener sobrepeso u obesidad, el factor genético también pesa mucho. Pero si hacemos una encuesta de población y preguntamos la imagen que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de distintas profesiones, seguro que terminamos coincidiendo en más de un 70 % en cómo percibimos el cuerpo según en qué trabaje la persona.

Por ejemplo, ¿qué imagen se nos viene a la cabeza si pensamos en enfermeros/as? (con turnos de noche), ¿ y en vigilantes de seguridad, conductores de camión, autobús y taxi? la imagen que se nos viene a la cabeza suele ser personas que sufren entre sobrepeso moderado hasta obesidad. En el caso de trabajar en turnos de noche, es muy difícil cambiar al organismo las horas a las que tiene que desayunar, comer y cenar. Normalmente cuando la persona trabaja de noche suelen desayunar y acto seguido meterse en la cama a dormir. Cuando se levantan, que normalmente suele coincidir con la hora de la merienda, comen, y están cenando cuando deberían estar dormidos. Estos cambios generan que en el cuerpo salte una alerta y el organismo crea que esto pueda terminar en una restricción de alimento, con lo cual, empieza a generar reservas. Por otro lado, el no quemar las calorías del desayuno (que suele ser de alto valor calórico por ser el momento del día donde se puede comer más cantidad), ya que nos metemos en la cama justo después, hace que se engorde más rápido. Tampoco se puede cenar poco, porque la persona tiene que estar trabajando toda la noche y el estar activo y alerta abre el apetito. Todo esto genera tal descontrol al organismo, que semana tras semana la persona va sumando kilos.

En el caso de las personas que no se levantan del asiento del vehículo durante 8 – 12 horas, es muy difícil quemar las calorías que ingieren. A esto se une que el metabolismo suele bajar bastante en este tipo de trabajos por ser muy sedentarios, con lo que se hace más fácil superarlo con una alimentación normal, y por supuesto las calorías consumidas no se queman.

Si nos fijamos en personas que trabajan en oficina, es más probable que encontremos un poco de todo. Por lo general son personas que cuando salen del trabajo intentan hacer algún tipo de ejercicio físico para activar la circulación. Además, el comer con más gente hace que tanto si comes de “tupper” como si comes rodeado de compañeros en un restaurante, seas más consciente de los riesgos físicos y de imagen que tiene ingerir un exceso de calorías. Se suele dar más en mujeres, ya que la sociedad nos bombardea con la relación que existe entre una imagen delgada y, en muchas ocasiones, conseguir el éxito laboral.

Cuerpos y fuerzas de seguridad ciudadana, como son policía, guardia civil y bomberos. Estas profesiones, sobre todo cuando se encuentran en activo (por supuesto no en oficina) en la mayoría de los casos, son cuerpos atléticos. Son gente muy deportista que cuida su alimentación y les importa bastante su apariencia física. En el sector de la construcción es muy difícil encontrar personas con sobrepeso, porque su actividad profesional implica mucho gasto energético y esto hace que su metabolismo basal esté tan alto que sea muy complicado superar esa barrera calórica con la alimentación.

Si nos acercamos al mundo de la moda, por descartado, que la mayoría de los profesionales guardan una línea delgada y atlética porque es lo que vende. Y por último, profesiones que implican muchas horas de pie como dependientes de cualquier sector, es difícil encontrar personas que sufran sobrepeso alto u obesidad ya que el estar continuamente activos les aumenta el metabolismo, aumentando las calorías que pueden llegar a comer al día para engordar. Se suelen mantener en un mismo peso durante mucho tiempo.

Bueno, después de repasar un grupo de profesiones y sus posibles complicaciones si pertenecemos a ellas, lo que más claro nos tiene que quedar es que sea cual sea el sector al que nos dediquemos, una vez más, el ejercicio físico, es junto con una alimentación equilibrada nuestros mejores aliados para llegar a la jubilación con una buena calidad de vida.

Irene Cañadas Guerrero – nutricionista

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