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8 Consejos para que la crisis económica no se convierta en crisis de pareja

Publicado el 8 marzo, 2016
Marta García Perís

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La crisis que estamos viviendo hace estragos entre las parejas y familias. El estrés por no encontrar un trabajo o la ansiedad al aferrarte al tuyo sin saber si mañana serás tú la persona a la que “le toca la china” hace que muchas parejas se resientan. En ocasiones, los problemas económicos unen a las parejas, eso es verdad, pero desgraciadamente, en un porcentaje muy alto las relaciones se resienten y no todas las parejas son resilientes.

Parejas que viven juntas simplemente por no poder costearse la separación o el divorcio, parejas que se echan en cara los problemas, depresiones, problemas al gestionar la ansiedad, problemas en el campo sexual, problemas, problemas, problemas…

¿Qué podemos hacer? 

  1. Hablar abiertamente de todo. La cantidad de veces que una noticia importante llega de “sopetón” por parte de uno de los miembros es escalofriante ¿el motivo? Normalmente viene acompañado de frases del tipo “no quería preocuparle” o “diciéndoselo no solucionaba nada”. Esto es un error tremendamente común. Hablar, compartir y confiar son partes muy importantes de una relación de pareja sana, porque vivir las “desgracias” juntos siempre se hacen más llevaderas, porque igual tú me das una idea que yo no había tenido, por apoyo y muchas razones más. Digamos NO a las sorpresas, SÍ a compartir todo aquello que nos preocupe porque, al fin y al cabo, es algo que va a terminar afectando a las dos partes.

  2. No ignorar el problema. Si hay un problema lo hay y punto. Desgraciadamente no podemos jugar con él al “cucu tras”. Mirar hacia otro lado no va a hacer que éste mágicamente desaparezca, así que lo mejor no es ignorarlo sino buscar la forma de atajarlo.

  3. Empatizar con el otroEsta es la norma de oro en TODA relación, algo que muchas veces nos supone un esfuerzo muy grande, ¿por qué? porque tendemos a simpatizar en vez de empatizar. Simpatizar es ponerse en el lugar del otro, meternos en sus zapatos por así decirlo, pensar como nos sentiríamos nosotros recorriendo con ellos el camino. Empatizar, es ponernos en el lugar del otro PERO siendo como es el otro, ponernos sus zapatos desde su perspectiva, sus sentimientos, su forma de ser. 

  4. La culpa fue del Cha Cha Cha. Dejemos de luchar cada uno en un bando diferente y unámonos contra el objetivo en común. Esto que parece evidente y tan fácil es una de las cosas de las que más pecan las relaciones: “Si no hubieras…”, “si en vez de…”, “si…”, “si…” ,”si…”. NO. Dejemos los posibles, no volvamos al ayer una y otra vez, que como dice el dicho “a toro pasado todos somos Manolete”, lo hecho hecho está y ahora centrémonos en el ahora y en que podemos hacer juntos.

  5. Alimentar la relación. Los gestos, las buenas palabras, los agradecimientos, los abrazos, los besos… no hace falta tener dinero para cuidar una relación pero si hace falta interés, ganas e ilusión. Compartid historias, sorprendeos con detalles agradables, cenad sin la televisión de por medio, ir a dar un paseo juntos y disfrutad de la mutua compañía.

  6. Reavivar la pasión. Los momentos de nervios, de tristeza, la tensión, los dolores de cabeza, las discusiones,…todo ello es un cocktail mortal en las relaciones sexuales, machacan nuestro deseo hasta que éste casi ni lo vemos. Poned solución, probad cosas nuevas, disfrutad de vuestro cuerpo juntos.

  7. SOS. Es lícito, lógico y normal, si con alguno de los puntos tenéis problemas no dudéis en pedir ayuda y acudir a un profesional. Ya sea para gestionar problemas económicos, para aprender a comunicaros entre vosotros o para trabajar aquello que os está dando problemas. 

  8. Buscar el lado bueno de las cosas. Todo tiene un lado bueno y, la verdad, se tarda lo mismo en verlo como el malo. ¿Estás en paro? Intenta aprovechar ese tiempo para hacer cosas que antes no podías hacer, para formarte en aquello que al final dejaste de lado, para sacar tu faceta de “cocinitas”, lo que quieras. ¿Os tenéis que distanciar por trabajo? Aprovechad la lejanía, hacedla vuestra amiga, guardar las ganas de veros, de sentidos. Ya sabéis “a mal tiempo, buena cara” que con una sonrisa las cosas siempre van mejor.

Espero que estos consejos os ayuden a canalizar la relación y a poner los problemas económicos en el lugar que se merecen. Y si queréis la ayuda de un profesional, la puerta de mi consulta siempre estará abierta a vosotros.

Marta García Perís – Sexóloga

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