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6 consejos para proteger la piel en verano

Publicado el 28 julio, 2016
Ruth Bajo

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A todos nos gusta lucir una piel bronceada y bonita pero a todos nos preocupa los efectos que el sol tiene sobre la misma. Los signos en la piel, que durante el invierno pasaron desapercibidos, en verano se hacen más evidentes. Tanto si es tu caso como si no lo es, toma buena nota de estos consejos y aprovecha estas señales o preavisos para cuidar tu piel de forma continuada. La prevención siempre será nuestro fiel amigo.

Por qué es importante proteger la piel de los rayos del sol

La piel es un órgano extenso que nos protege del medio externo y que está directamente relacionado con el sistema inmunitario y el sistema nervioso, nada más y nada menos. Es el órgano más grande del cuerpo que respira, limpia las impurezas y regula la temperatura corporal; también nos proporciona mucha información sobre cómo estamos físicamente y cómo nos sentimos emocionalmente. El sol, el estrés, las toxinas acumuladas o la mala alimentación son factores que desencadenan muchos desequilibrios de piel como eccemas, acné, manchas y quemaduras. Ella nos indica cómo está la maquina por dentro y teniendo en cuenta que es nuestra carta de presentación debemos estar atentos y darle la importancia que ella merece.

6 consejos para proteger tu piel en verano

Independientemente de la época del año en la que estemos hay una serie de elementos a tener en cuenta a la hora de proteger la piel. Eso sí, en verano, estos elementos toman mayor importancia ya que la piel está mucho más expuesta que durante los meses fríos. Quiero que sepas que para mantener tu belleza por más tiempo, no vale solo cuidar tu aspecto externo. Es importante que cuides tu cuerpo en general y le des los cuidados necesarios para que trabaje de la mejor manera posible. Facilitarle su función inherente es clave y es tu responsabilidad. Aquí tienes 6 consejos para lucir una piel saludable todo el año:

  1. Hidrata tu piel por dentro y por fuera. Tanto el agua y la grasa deben estar en equilibrio y son componentes fundamentales para lograr una piel hidratada y luminosa. Es importante que te asegures una buena hidratación de la piel con aceites vegetales de buena calidad, como por ejemplo el aceite vegetal de rosa mosqueta, de sésamo o de jojoba, que ayudan a regenerar y a hidratar la piel. Ten a mano tu crema facial, y ahora, ten más presente tu leche limpiadora que te ayudará a limpiarla de impurezas y a regenerarla. Ahora en verano aumenta el uso de cremas hidratantes y el uso de cremas limpiadoras. Ten en cuenta que cuando hablo de cremas y productos para la piel siempre me refiero a leches naturales libres de químicos.
  2. Alimentación. Aunque el cuerpo dispone de una batería de nutrientes antioxidantes a veces no es suficiente. Sigue una dieta rica en nutrientes antioxidantes (como la vitamina C, betacaroteno, licopeno, proantocianidinas) presentes en las verduras y frutas. Lo mejor es aprovechar la fruta y la verdura de temporada como las frutas del bosque, cerezas, albaricoques, melón, sandía, alcachofas, apio, tomates y puerro. Elimina de tu dieta los alimentos procesados, grasas saturadas, azucares, bebidas alcohólicas y sobre todo durante la exposición al sol. Todo esto conlleva que se acelere el proceso de envejecimiento de la piel.
  3. Protege tu piel con cremas y cosmética natural. Utiliza cosméticos de calidad dando preferencia a los que presentan el sello ecológico, ya que nutren y la dejan respirar correctamente. En cuanto a los protectores solares, elige los que contienen filtros minerales o físicos formados por partículas minerales como el óxido de titanio y el óxido de zinc. Éstos actúan desviando o reflejando las radiaciones y creando un efecto de barrera.
  4. Descansa. Respeta tus horas de descanso y sus ciclos nocturnos. Seguir los ritmos circadianos del sueño es vital, es respetar los ciclos de vigilia y sueño con respecto al ciclo geofísico día/noche del planeta Tierra. ¿Sabes que existen datos concluyentes de las conexiones entre el sueño y el envejecimiento de la piel? Hay estudios que han demostrado que las mujeres que duermen lo suficiente se recuperan más eficazmente de las agresiones en la piel. Por otra parte, las mujeres que no duermen bien tienen una recuperación de la quemadura por el sol más lenta.
  5. Tratamientos para la piel. Realizar tratamientos de exfoliación ayuda a frenar el envejecimiento del cutis, estimula la circulación sanguínea y la regeneración de las células. En verano es recomendable usar mascarillas faciales de 2 a 3 veces por semana, sobre todo cuando las pieles están secas y agrietadas. Estas son aliados de la piel de la cara y del cuello. No solo ayudan a eliminar residuos, sino que regeneran posibles lesiones e hidratarán tu cutis.
  6. Evita todo lo que agreda la piel, tanto interna como externamente. Algunos factores internos que agreden la piel son el consumo de tabaco, bebidas alcohólicas, una mala alimentación y falta de sueño. Algunos factores externos que deterioran la piel son una prolongada exposición al son, el abuso del maquillaje, las radiaciones (por ejemplo rayos UVA), exposiciones prolongadas al viento y la contaminación atmosférica.

Este artículo se puede resumir fácilmente con una sencilla frase: Quiérete mucho y mima tu cuerpo por dentro y por fuera.

Leche natural para la piel hidratante y limpiadora

Esta leche hidratante se usa tanto para hombres y mujeres, y es ideal para esta época del año por la deshidratación por el exceso de sol. Limpia, fortalece y suaviza tu piel con esta receta:

Ingredientes:

  • 150 CC de leche entera.
  • 20 CC de agua (4 cucharaditas de café.
  • 10 mg de miel cruda. (una cucharadita de postre más o menos)
  • 1 yema de huevo grande.

Elaboración: Pon en un cazo a fuego moderado el agua y la miel. Remueve hasta que se diluya la miel. A continuación retira del fuego y añade la leche entera y la yema de huevo. Bate todo bien hasta homogeneizar la leche. Guárdala en una botella y mantenla fresca en la nevera.
Aplicación: Realiza pequeños masajes por el rostro, una vez por la noche y otra por la mañana para evitar una sequedad excesiva. Retira tras 20-30 minutos y lávate bien la cara. En unos días verás como la piel adoptará vitalidad.

Ruth Bajo – Naturópata

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