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5 remedios contra las piernas cansadas

Publicado el 12 mayo, 2016
Lara Sedano

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Si tienes tendencia a sufrir piernas cansadas, hinchazón o incluso dolor, la época de verano puede ser molesta y pesada para ti. Nuestro ritmo de vida ajetreado, y la a veces falta de descanso, no nos ponen fácil lidiar con unas piernas cansadas y doloridas, pero si empezamos a prevenir antes de que llegue el calor más intenso, ¡habremos ganado muchos puntos!

¿Por qué nos ocurre esto?

Los principales enemigos de las piernas cansadas son varios; una mala circulación sanguínea y drenaje linfático, tensión muscular por sobrecarga, falta de ejercicio y sedentarismo. A pesar de tener un buen estado de salud y no tener ninguna patología linfática, no estamos exentos de presentar estos síntomas, bastante incómodos y que requieren de atención y cuidados.

Nuestro sistema anatómico y fisiológico es un gran puzzle que funciona siempre en conjunto, por lo tanto si prestamos atención a algunos sencillos trucos, podremos atacar el problema desde varios frentes. Prevenir va a ser nuestro As en la manga, dado que ahora que las temperaturas son más moderadas, no presentamos tantos signos de inflamación en las piernas y lo que hagamos dará resultado mucho más rápido y eficazmente, pudiendo llevar al cuerpo a su mejor estado de salud de cara a que el calor no nos haga tanto daño.

¡Empieza cuanto antes! Mímate.

Los 5 trucos para las piernas cansadas

Lo más importante a la hora de prevenir y tratar es escuchar a nuestro cuerpo, y atender los síntomas en cuanto surgen sin esperar a llegar al límite de molestias para poner remedio.

  1. ¡Mueve las piernas! Que nuestro sistema circulatorio esté en marcha y bien engrasado es básico para una correcta salud, limpieza y oxigenación de todos nuestros órganos y tejidos. La falta de actividad física puede provocar que, por falta de movimiento y por la gravedad, haya un pobre retorno venoso en nuestras extremidades, generando hinchazón en las piernas, entumecimiento, hormigueo e, incluso, dolor y edema. Caminar es un ejercicio muy completo, ¡y unos minutos todos los días, no son tan difíciles de encontrar! Si caminas durante las horas de menos calor, mejor que mejor.
  2. Postura y sobrecarga muscular. Las jornadas laborales y nuestros malos hábitos posturales propician la tensión de nuestros músculos, ya sea porque estamos 8h al día de pie o sentados. Mantener una postura correcta evita las descompensaciones entre grupos musculares, y que unos estén demasiado tonificados y otros con falta de ella. Podemos pensar que es muy difícil mantener una buena postura durante todo el día, con las prisas y el estrés, pero en cuestión de buenos hábitos ¡el primer paso ya hace mucho! No olvidemos que los estiramientos de piernas al finalizar la jornada, pueden ser un gran aliado.
  3. Frío y descanso. El gran antiinflamatorio por excelencia es el frío. ¿Qué mejor que llegar a casa y, tras acabar las labores diarias, poder poner las piernas en alto y aplicarte un gel de frío?, ¡20 minutos harán maravillas! En las épocas de calor más agudo, prueba a llevar un bote en el bolso o a tener uno en el trabajo, y aplicártelo a media jornada. Un correcto descanso no está para nada sobrevalorado. Si por la mañana te levantas aún con algo de edema, prueba a elevar unos centímetros los pies del colchón, en caso de no tener ninguna patología que lo contraindique.
  4. Masaje circulatorio y drenaje linfático manual. El drenaje linfático manual es una técnica que consiste en movilizar con movimientos suaves y superficiales los líquidos estancados de los canales linfáticos del cuerpo, para llevarlos hacia sus zonas de desagüe y eliminar los edemas. Si tienes tendencia a acumular líquidos y a la pesadez de piernas y edemas, ¡pueden serte de mucha ayuda! Igualmente, los masajes circulatorios ayudan a impulsar el movimiento en los canales linfáticos, y a mejorar la circulación venosa de retorno, el dolor y el entumecimiento. Si tienes dudas entre un masaje un otro, déjate aconsejar por un profesional sobre cuál se adapta mejor al origen de tus molestias. “Una correcta valoración personalizada, hará la mejor terapia.”
  5. Agua y alimentación. Una correcta hidratación y alimentación es siempre sabido que preserva nuestra salud de futuras patologías. Manteniendo los tejidos venosos hidratados y nutridos, así como el resto de nuestro organismo, mantenemos fuertes y sanas las zonas donde se reflejan nuestras tendencias patológicas. ¡Prevenir es curar!

A menudo, mimar nuestra salud nos provoca un gran bienestar, no sólo a nivel físico, sino mental y emocional. ¡Anímicamente se nos nota! y no hay nada más bello que una mirada resplandeciente.

Lara Sedano – Quiromasajista y masajista deportivo

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