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Problemas más habituales en podología infantil

Publicado el 5 junio, 2018
Leticia García Vicente

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Los pies de los niños se van desarrollando a medida que van creciendo. Hay etapas evolutivas que se tiene que revisar para prevenir posibles defectos mayores en un futuro.

Los pies de los niños tienen gran cantidad de cartílago que va osificándose poco a poco a medida que van creciendo. Es por ello, que durante este desarrollo, tenemos posibilidad de realizar correcciones en los pies.

Los problemas más habituales en podología infantil suelen ser:

Pies planos: Un pie se considera plano cuando la altura del arco longitudinal de la planta es menor de lo habitual. La mayor parte de los pies planos son flexibles (se corrigen si el niño se pone de puntillas), y no precisan tratamiento. Las plantillas correctoras sólo se utilizan si hay callosidades o dolor importante.

Pies valgos: Muchos niños con los pies planos tienen a su vez los pies valgos. Se caracterizan por una desviación del talón hacia fuera y por un “efecto de caída” de la parte interior del pie que parece que tocase el suelo.

Pies cavos: Es lo contrario de los pies planos. Se define como un aumento del arco longitudinal plantar. Es bastante frecuente.

Pie en niños diabéticos: Los niños con diabetes mal controlada pueden manifestar alteraciones neurológicas que les hagan percibir peor el dolor y la temperatura.

Pie con uñero: Es una infección del repliegue de la uña. La mayor parte de los casos se deben a bacterias que portamos como flora en la piel. Aprovechando alguna herida o roce, dichas bacterias penetran en el interior del repliegue y provocan una infección local. Cursa con dolor, enrojecimiento y supuración.

Pie con talalgia: La talalgia o enfermedad de Sever, cursa con dolor en el hueso del talón, justo en la zona donde se inserta el tendón de Aquiles. Es típico de niños que practican deporte “multisalto” y/o carrera (baloncesto, futbol, etc) Para su tratamiento, se precisa un buen programa de calentamiento previo al ejercicio, estiramientos posteriores al mismo, AINES y unas taloneras de silicona, estas últimas ejercen un efecto almohadilla, que atenúa el impacto generado por el peso del cuerpo sobre los talones.

El pie de atleta: Infección por hongos que afecta a la zona de la planta del pie, dedos y zonas interdigitales. Suele asentar sobre un eccema previo, en niños con sudor local abundante. Cursa con picor intenso y mal olor. Su tratamiento consiste en la administración de antifúngicos, locales o por vía oral.

Podorosis: Es mal olor en los pies. En ocasiones se relaciona con infecciones por hongos en los pliegues interdigitales.

Verrugas plantares: Se conocen como papilomas. Son lesiones inicialmente pequeñas que van expandiéndose con el paso del tiempo.

¡Acude a nuestro especialista! Te ayudaremos a prevenir problemas futuros en los pies de tus hijos.

Leticia García Vicente – Podología Infantil

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