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La verdad en la palabra y tu corazón

Publicado el 7 septiembre, 2017
Naiara Pedro Tatay

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Nos encontramos saboreando los últimos retazos del verano y despidiendo el calor, calor que a veces se convierte en autentico fuego. No es casualidad que según la medicina tradicional china (MTC), en la teoría de los elementos el verano se le relacione con el elemento del fuego. El fuego es el elemento del corazón, siendo el corazón el gran director que orquesta el cuerpo, tanto a nivel fisiológico como a nivel emocional. En el taoísmo se dice que, si la palabra que sale de tu boca no la siente tu corazón, no es absolutamente sincera, el corazón enferma. De eso quiero hablarte en el artículo de hoy, de la verdad en la palabra.

La alegría de vivir | Shen en equilibro

En la filosofía de la MTC al corazón se le llama el emperador. Lo llaman así porque tiene una de las funciones más importantes que es la de gobernar el shen; el psiquismo, el espíritu. Para entender lo que es el shen, diremos de forma resumida que podemos identificar un shen en armonía cuando el ser manifiesta de forma natural “alegría de vivir”. Nos referimos a la “alegría de vivir” como un estado con más profundidad de lo que puede parecer, lo definimos como un estado de paz, ligero, liviano, sutil, pleno, sereno que se muestra y se transmite como la naturaleza fresca de un niño. Algo tan sencillo y puro, pero que nos cuesta llegar a sentirlo de manera continua como algo inherente a nosotros. En algunos momentos de la vida lo habrás podido sentir, intuir o ni siquiera saber de lo que te hablo, puesto que la baja calidad de nuestros pensamientos, entre otras cosas, deriva en unos hábitos y emociones que nos limitan, nos hacen daño y nos alejan de este estado. ¿Recuerdas haber sentido la vida con esa alegría? ¿Sin pensamientos de queja en tu día a día? Con la paz y la serenidad interna que genera la comprensión profunda de tu naturaleza, ¿Recuerdas a tu corazón ligero, con confianza y pleno de alegría de vivir?

Que nuestro corazón, nuestro emperador, esté en equilibrio, depende de muchos factores. El resultado de que los otros órganos también lo estén, es uno de ellos, el corazón está conectado a todo y todo a él, es como un universo en sí mismo, con sus misterios y sus funciones. El corazón tiene 40.000 neuronas, entre sus funciones están, controlar el cerebro, la contracción cardíaca, transforma la información al resto del universo, órganos, unión de ondas cerebrales. Su electromagnetismo es 3 o 4 veces mayor que el de cualquier otro órgano. El emperador tiene muchas funciones fisiológicas y metafísicas.

¿Cómo sabemos que nuestro corazón no está en equilibrio?

Podemos verlo reflejado en:

  • Insomnio
  • Muchas ensoñaciones
  • Intranquilidad
  • Sensación de que algo malo va a pasar
  • Presentimientos negativos
  • Fácil olvido (memoria de corto plazo)
  • Amnesia
  • Verborrea
  • No tener ganas de hablar
  • Taquicardia
  • Presión en el pecho
  • Desequilibrios con el sudor
  • Rostro pálido y sin brillo

Se pueden listar infinidad de cosas de este universo que tenemos por órgano, pero una de las cosas que me gustaría destacar hoy, es la importancia de la palabra, el lenguaje que utilizamos diariamente, interno y externo. En el taoísmo se dice que, si la palabra que sale de tu boca no la siente tu corazón, no es absolutamente sincera, el corazón enferma. ¿Podrías asegurar desde dónde nacen tus palabras? Vivimos en una sociedad en la que nos llenamos de ruido por todas partes, alimentación, móvil, televisión, hablar por hablar… Estamos acostumbrados a tener infinidad de conversaciones superficiales durante el día, nos acostumbramos a responder en situaciones de manera automática, a decir banalidades antes que quedarnos en silencio con otra persona o con nosotros mismos. Mentimos y nos mentimos continuamente. Solemos automatizar y no darle importancia, pero la omisión y la exageración son formas de la mentira también. ¿Cuántas veces te han preguntado por la calle, cómo estas y has dicho la verdad? Si reflexionamos sobre esto unos instantes, podríamos decir que no es tarea fácil mantener el corazón a salvo de nuestro modo de relacionarnos, de nuestras palabras.

El poder del silencio

El primer paso que te invito a experimentar para poder sentir en que punto estas, y sí, he dicho sentir y no pensar, es el de hacer silencio. Parece que en esta sociedad tememos y ansiamos el silencio del mismo modo y nos olvidamos de que es la clave principal para poder orientar los sentidos hacia dentro y así poder escuchar nuestra mente y cuerpo. Sólo desde ese silencio puedes activar, potenciar y fiarte de tu escucha y así contactar con el emperador, escuchar a tu corazón, porque sólo desde ahí es donde descubres que está pasando dentro de ti y desde donde están naciendo tus palabras. Esto no es tarea fácil, implica voluntad y mucha honestidad para reconocer partes de nosotros que no nos gustan tanto, pero es necesario sacarlas a luz para sanar. Te puedo asegurar que si eliges hacerlo podrás experimentar la paz y la serenidad interna, podrás experimentar el equilibrio del psiquismo y el gozo de la plenitud de un corazón rebosante de alegría de vivir. Recuerda que la realidad la crea la palabra, tus palabras internas (pensamientos) y externas de cada día, así que ¿Cuan sinceras son tus palabras? Si estas leyendo estas palabras no es casualidad, así que te animo valiente lector a vivir en plenitud lo que queda de verano y observar tu fuego, tu emperador, tu corazón.

Naiara Pedro Tatay – Acupuntora

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